Despertando conciencia

Yo que soy madre cuando crié y crio a mis hijos muchas veces elegí por su bien.
Qué es eso? Su bien …… Yo no se cual es mi bien y voy a saber el de él? ¿Y si sé cual es mi bien, estoy segura que es el bien de él? Mis hijos ya son adultos y adolescentes, y si hubiera solo imaginado su futuro o intervenido para que fuera por su bien, la verdad es que hubiéramos fracasado los dos, yo por no haber logrado lo que soñaba para él y que sea feliz.

Y si él logro lo que quiso se sintió mal, porque yo le hago recordar que no era tan bueno como yo creía que tenía que ser. Nos sentimos con el poder porque le damos la vida, pero sólo tenemos que saber que fuimos un medio para que lleguen a este planeta y en esas circunstancias, ni mejores ni peores, porque él viene acá con un plan, un plan perfecto para él, con su objetivo claro, crecer y no de estatura, de sueños, lleno de habilidades, y es nuestra meta verlas y alimentarlas mas allá de nuestros intereses. Ser menos controladores y mas amigables.

La vida no está para evitar los problemas, sino para enfrentarlos. Y creo que cada uno de nosotros, la mayoría de las veces tratamos de evitarles los problemas. Cómo uno puede enfrentar algo que jamás tuvo, si solo quisimos evitarlo?. Los queremos valientes, criamos a hombres valientes?¿Queremos hijos exitosos? ¿Conocen la frustración? ¿Son tolerantes a ella? ¿Dejamos que la vivan? O ¿Creemos que la frustración no es buena para nadie? Pensaste alguna vez que desde la frustración avanzamos y aprendemos. Vos sabes que el fuego quema? o te lo dijeron y pensás que quema? ¿Quien aprende de las experiencias de los otros?…… pocos no?. Muy pocos padres dejaríamos que nuestros hijos tocaran el fuego. ¿ Por qué? Por que quema o porque queremos su bien. Su bien sería quemarse y no pensar que quema.

Este es un ejemplo bastante burdo pero es drástico, sin error. Lo bueno es que cuando toque el fuego, solo en nuestras manos tengamos agua fría y sin decir palabra lo besamos y acariciamos, eso sería puro de nuestra parte, solo el amor cura heridas del alma y cuerpo. Creamos hijos auto destructores, con experiencias, de baja frustración y alto contenido de ego .No son fórmulas exitosas. Presionamos a nuestros hijos, tanta presión soporten por su bien, así de grandes soportan la presión que nosotros mismo soportamos .Para una vida más esclava, una vida llena de objetivos altos sin reconocer por ello, los pequeños, no menos importantes, batallas libradas diarias y solo pensamos en la gran guerra, aquella que ganan unos pocos y creemos estar preparados, pero nosotros no creamos guerreros creamos soldados, la sociedad quiere soldados no guerreros.

Los soldados pelean al mando de alguien, en equipo dicen por el bien común y lo único que quieren es sobrevivir, siempre hay enemigos. Los guerreros pelean por logros propios, por convicción, por vivir a su manera con ideales y sobre todo con placer. Los guerreros saben lo que quieren no le temen a la muerte, caminan con paso firme y sin descanso. Porque eligieron ser guerreros, ellos a veces están en soledad no se sienten comprendidos pero no les cabe duda de su lucha.

Y vos me dirás los soldados son valientes, si son valientes con ideales de otros, alistados y entrenados para eso. Si no fuera así, a la orden de rendición no bajarían sus armas, seguirían luchando. Por eso hoy elijo tener hijos guerreros
con convicciones, aguerridos y con la libertad de frustrarse a cada paso, si es lo que eligen y cada batalla con heridas. Pero cada vez que vean sus cicatrices vea por lo que lucha y se sienta en paz con el mismo sin defraudarse.

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