Vulnerabilidad: la cualidad que te hace más fuerte

El diccionario dice: “Calidad de vulnerable o que puede ser herido o atacado se echa a llorar con frecuencia por la vulnerabilidad de su carácter”. Entonces, ¿cómo ésta es una cualidad que te hace más fuerte?

Parece un gran contrasentido, y, en cierta forma, lo es; está alimentado por siglos de influencia cultural negativa hacia el rasgo de la vulnerabilidad, que dota de mayor humanidad a cada persona.

La vulnerabilidad es una condición humana que pone en marcha una movilización interna, incluso con emociones fuertes, cuando se toca algún aspecto sensible que te involucran directa o indirectamente.

Hasta hace algunas décadas, el sentir no estaba permitido; por cuestiones culturales como el machismo y la dominancia, expresar los sentimientos era mal visto en todos los ámbitos, incluso los más íntimos. Eran épocas donde hablar de lo que te duele y te conmueve podía ser interpretado como un signo de debilidad.

Incluso se habla de sistemas informáticos vulnerables (aquellos pasibles de ser hackeados, por ejemplo), y de sectores sometidos por condiciones socioeconómicas nada equitativas. Son diferentes acepciones de un término que se ha masificado y tergiversado.

Respecto a la condición humana interna, es apropiado conocer las distinciones para evitar confusiones.

La vulnerabilidad no tiene nada que ver con la debilidad. Tiene que ver con tu autenticidad.

  • El poder de mostrarte tal cual eres

Aún hoy en muchos ámbitos, como el del trabajo en su inmensa mayoría, ser tal como eres opone cierta resistencia. De tu parte y de los demás.

Sin embargo, la buena noticia es que algo está cambiando en base a nuevos derechos, la flexibilización de paradigmas, y un mayor conocimiento y gestión emocional.

Cuando te muestras tal cual eres puedes mostrar tu esencia, sin tener que vender una imagen forzada y artificial.

  • No existen las personas invulnerables

Aún en el espacio secreto mejor guardado por la persona que se cree o se la ha entronizado como la más poderosa del mundo, todos somos vulnerables en algún punto.

Esto no significa resignar nuestra inteligencia emocional y estar todo el día sometidos al manejo de las emociones por lo que sucede.

Significa, si, tener la dosis apropiada de auto consciencia, donde es posible conectarse con la vulnerabilidad propia de determinadas situaciones; se las expresa; se las comparte con personas de confianza; se las procesa y se las utiliza para crecer y avanzar.

  • El costo de ser un simulador emocional

Si te pones una máscara anti vulnerabilidad en ciertos ámbitos de tu vida, con el tiempo vivirás anestesiado emocionalmente. Puede ser que sientas que tienes todo bajo control, y que no hay situaciones que te saquen de esa coraza que has construido.

Íntimamente, sabes que, a la larga o a la corta, habrá algo que hará tambalear tu estantería interna, y que aflorará tu vulnerabilidad. Es parte de la condición humana.

Además, el ocultarte evitará que las personas se acerquen a ti con un deseo genuino de poder ayudarte en el nivel en que estás. Al no dejar ver lo que te pasa, eso profundizará tu sensación de soledad, y es posible que sientas que ya no puedes ni contigo mismo.

  • 5 estrategias para ser más fuerte, vulnerabilidad incluida
  1.  Comunica lo que sientes. No demores en tener las conversaciones importantes, esas que pueden cambiar tu relación en positivo con los demás. Por ejemplo, expresar “Te amo” a tu persona especial, cambiará el curso de las cosas. Muchos ni siquiera piensan en decirlo abiertamente, por miedo a sentirse heridos o lastimados.
  2.  Empieza de a poco. Si tienes muchas corazas internas, comienza paso a paso con pequeñas actitudes donde te muestres vulnerable y abierto a expresar lo que sientes, sin tapujos ni ponerte colorado.
  3. Descubre y expresa tu sensibilidad. Para muchos, este es un rasgo de debilidad: en verdad, es todo lo contrario, ya que te mostrarás más humano y accesible a tu entorno.
  4. Busca formas alternativas de soltar tu armadura emocional. Practicar algún deporte de cooperación en equipo, hacer arte, escribir, tocar música, bailar o cualquier disciplina corporal de conexión interna, te ayudará a ir aflojándote.
  5. Encuentra tu mejor versión. La rigidez no es buena amiga de la felicidad. Practica tu flexibilidad, y deja entrar la manifestación de cualquier aspecto por el que te sientes vulnerable. Observa a tu alrededor: habrá muchos abrazos disponibles para acompañarte.

Eres humano; no un “super humano”. Recuérdalo.

Daniel Colombo

Master Coach Internacional especializado en CEO, alta gerencia y profesionales; conferencista internacional; motivador; autor de 21 libros y comunicador profesional

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Acerca de DANIEL COLOMBO 70 Articles
Daniel Colombo es un reconocido coach y comunicador profesional. Escritor. Especialista en motivación y liderazgo.

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