Las opciones argentinas

Muchas expectativas se desarrollan en la prensa, las mesas de café, los círculos politicos, sobre los posibles resultados electorales en la Argentina a fines de este año.
Cuando una encuesta muestra la posibilidad del retorno kirchnerista el riesgo país se dispara a más de 800 puntos casi el doble que Brasil.
Mientras tanto para contener la inflación el gobierno apela a prácticas probadamente inútiles en la historia económica, y de alguna manera hasta más afines al kirchnerismo que a sus propias ideologías. Por primera vez se percibe una desesperanza que no había existido en épocas anteriores.
Repasemos:
En los cincuenta cuando el gobierno de Perón quemaba iglesias, hordas peronistas tomaban el Jockey Club, había controles de precios y un odio desenfrenado, el golpe militar trajo un dejo de esperanza. Se entrego posteriormente el poder a un gobierno radical, con proscripción del peronismo con la esperanza de un modelo desarrollista moderno, con énfasis en la producción energética, pero duro poco. Nuevamente el modelo militar, nuevamente el fracaso, y el retorno del peronismo que recordemos sucedió en medio de la llegada de su eterno líder a Ezeiza, entre tiros y muertos. Ya no era opción militar o peronista sino entre propios peronistas.Se pensó en un Perón reconciliador, en la posibilidad de un despegue politico, y se terminó en una catástrofe increíble con una guerra interna jamás experimentada antes, que obligo al 99% de la población a pedir el retorno militar.
A fines de los setenta, principios de los ochenta se comenzó a restablecer la economía, se abrieron los mercados, y había una posibilidad de despegue económico, pero la avaricia militar llevo a la locura de intentar la recuperación de las Malvinas, llevando a otra catástrofe que termino con el gobierno militar, que fue entregado, otra vez en medio de esperanzas, a un gobierno radical en 1983. Un radical que gobernó por casi seis años, que tuvo que negociar su salida anticipada en medio de una hiperinflación a un sucesor peronista.El nuevo Presidente ungido en 1989 llevo en su primera etapa al país a un estado hiperinflacionario que paro el país, destruyo la moneda completamente, y tuvo que recurrir a milagrosos planes de ajuste y dolarización , gano su segundo mandato, y no tuvo la vision de hacer un ajuste serio, llevando a un endeudamiento terrible que concluye en el mandato radical siguiente con otro proceso hiperinflacionario que deriva en la mayor crisis, la del 2001.
Asume otro gobierno peronista, el cual crea una forma de alternancia entre el Sr. Kirchner y la Sra. Kirchner con la intención de asumir el poder in eternum, convirtiendo a la Argentina en una monarquía familiar, basada en el poder y la corrupción.En el 2015 se llega a una elección donde por primera vez asume un gobierno no peronista, ni radical, producto de una alianza de un partido nuevo el PRO.(aunque el radicalismo acompaña esta alianza).
Hoy tres años después, el país esta sumido en otra crisis económica. Las reformas prometidas no se pudieron llevar a cabo por la obstinación y bloqueo de la oposición peronista y kirchnerista, la corrupción judicial impidió la aplicación de la justicia, el empresariado argentino esta siendo juzgado, aunque con pocas probabilidades que se haga justicia, por corrupción al igual que todo el gobierno kirchnerista, y el partido gobernante se debate entre errores propios y una oposición que solo busca su destitución.
Con esta historia detrás que importancia tiene quien asuma el proximo gobierno?

Muy poca o mucha.
El país tiene problemas serios y estructurales que solo se pueden resolver si hay consenso nacional en cambiar de raíz los males endémicos de la argentina, que son: la corrupción, el tamaño del estado en todos sus niveles, la carga sindical, la carga tributaria, la falta de justicia confiable, la falta de ahorro interno y la poca credibilidad que presenta ante el mundo el partido peronista/kirchnerista, y una educación que si bien este gobierno ha encaminado deja mucho que desear para competir en el siglo XXI.
No hay Presidente con éxito sino logra hacer una reestructuración política que debe ineludiblemente cambiar la corrupta Constitución del 94, una suma de imbecilidades sociales donde se regalan derechos por doquier sin ninguna idea de establecer responsabilidades, la reestructuración de la estructura gubernamental desde los municipios al gobierno central, la depuración de la justicia, la eliminación del sindicalismo corrupto y la lista sigue.
Esto absolutamente convencido que el gobierno actual tiene esto como un objetivo, pero entre errores propios y la lucha que enfrenta con las mafias empresariales, sindicales y politicas, defendiendo en batallas publicas, judiciales y políticas su impunidad, ha logrado avances pero no suficientes. El hecho que el riesgo país aumente ante la posibilidad de un cambio de gobierno muestra con claridad lo que piensa el mundo de la Argentina y sus politicos.
El solo hecho de mencionar personajes siniestros como Daniel Scioli, Massa, Moreno, y por supuesto Cristina Kirchner entre los candidatos, dan clara idea de las opciones. O hundirse en la corrupción y el fracaso eterno, o al menos buscar el primero de dos pasos. Elegir el gobierno que al menos en su seno y en sus ideas tiene un objetivo serio de país, esperando que corrija sus errores, elimines su ineficiencias, y un segundo paso rezar para que en su segunda etapa del 2020 al 24 pueda doblegar las mafias que dominan el país en lo politico, lo jurídico y lo sindical. Tengo alguna mala noticia, rezar es bueno, pero traten que no lo oiga el Papa Francisco porque el es parte del problema y no de la solución.

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