El odio al éxito

Ha sido sintomático en algunos movimientos populares de tendencia progresista y/o izquierdista su permanente agresión e intención destructiva hacia las empresas, empresarios u organizaciones que alcanzan suceso en sus actividad, y en su mayoría sin mayor asistencia gubernamental.

Es un odio profundizado por la demostración clara que la empresa que opera en mercado libre o libre mercado, donde los precios de los bienes y servicios se determinan por la interacción de los oferentes y demandantes sin la intervención del gobierno o cualquier otro agente externo, puede alcanzar enorme suceso.

Claro, estos éxitos dejan sin excusas a los que permanentemente buscan la intervención estatal, a veces para tapar sus propias inoperancias o ineptitudes y otras para buscar la corrupción que nace de la propiedad estatal en manos de dirigentes sin ética ni responsabilidad.

Tuve una foto hace más de dos años de los unicornios argentinos, en el foro llamado Mini Davos que se realizo en Buenos Aires.

Los “unicornios” son las empresas de mas de mil millones de dólares de valuación bursátil. En la Argentina no son muchas, pero las cuatro que fueron convocadas en ese momento por el presidente Mauricio Macri en el cierre del Foro de Inversión y Negocios eran Mercado Libre, Despegar.com, OLX y Globant.
A todas las distingue su carácter rupturista, innovador y, sobre todo las personas que las llevaron adelante. A Mercado Libre no se la puede entender sin la impronta de Marcos Galperin, como tampoco a Despegar sin Roberto Souviron o a OLX y a Globant sin sus respectivos CEO, Alec Oxenford y Martín Migoya.

En estas semanas Merado Libre alcanzo una cotización en la bolsa de New York de mas de $29B de dólares, cinco veces mas que YPF y casi el doble que Tenaris.

Sin embargo, uno de los sujetos que tristemente gozan de atracción mediatica, como el Sr. Juan Grabois, líder Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y autollamado vocero del Papa Francisco, salió a criticar a la compañía con el siguiente twitter:

“Mercado Libre es contrabando, evasión, especulación financiera, abuso al consumidor y competencia desleal. Su “éxito” es la destrucción de miles de puestos de trabajo. Macri los hizo multimillonarios a costa tuya.”

Mercado Libre cotiza en la bolsa de New York y esto dice Wikipedia de ella:
MercadoLibre es una empresa argentina dedicada a las compras entre usuarios inscritos a su servicio de compras, ventas y pagos por Internet. Cuenta con operaciones en cada país de origen como Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, El Salvador, República Dominicana, Uruguay, Honduras y Venezuela.

Los usuarios pueden vender y/o subastar tanto productos nuevos como usados a un precio fijo o variable también se ofrecen servicios privados.

MercadoLibre también posee un servicio llamado MercadoPago, una plataforma de cobro a los vendedores y pagos y abonos a los compradores. Sus oficinas centrales se encuentran en Buenos Aires, Argentina.

Según The Nielsen Company más de 52 000 personas generan todo o la mayor parte de sus ingresos vendiendo a través de MercadoLibre y en 2009 más de 3 millones de personas y empresas vendieron por lo menos un artículo a través de este medio.

El Sr. Grabois, y no voy a gastar tinta en hablar de él, no solo desconoce lo que es el trabajo creado con honestidad y talento, sino que lo quiere destruir. Hace poco el Sr. Moyano, otro personaje siniestro de la política y el sindicalismo argentino, intento “invadir” la empresa con su sindicato, sin éxito.

Lógicamente esto tiene una base lógica. El éxito de la empresa privada, le quita “clientes” al Sr. Grabois, que vive de los otros, que hace de la pobreza su negocio, y que además carece de los mínimos conocimientos económicos sobre creación de riqueza, y que necesita del poder mediático para subsistir en sus propios fracasos. El Sr. Grabois es parte del llamado peronismo, el mismo que apoya el Sumo Pontífice, que tuvo la enorme “virtud” de tomar un país rico en 1946 y convertirlo en un país pobre y desesperanzado.

Solo con empresarios, visionarios y talentosos como los Unicornios el país se incorporara al mundo de hoy.
Marcos Galperin y muchos otros son el ejemplo a seguir de una juventud que enfrenta un desafío enorme en un mundo de alta tecnología y alcance global. Juan Grabois es el tipo de personaje que tenemos que desterrar del país moderno.
Usted elige, y aunque le parezca mentira con su voto ustedes eligen entre estos modelos, el del fracaso y la miseria o el del éxito y la enorme posibilidad de mejorar siempre su calidad de vida.

Usted elige…

Sea el primero en comentar

Deje su respuesta