Paulo Vilouta : “tuve una carrera con muchos más encuentros que desencuentros”

Semanario Argentino estuvo con el periodista deportivo, conductor y relator Paulo Vilouta donde nos cuenta sus comienzos , la actualidad y que cosas le quedan pendientes en su profesión
-Además de estar en Intratables, que es evidentemente el programa con más exposición en el que estás participando, también tenés una destacada labor en radio.
-Si, obviamente… hago radio en La Red desde los 90. Actualmente estoy en la tira del mediodía, que es una tradición y es como mi recreo, junto a Gustavo López, Hugo Balassone y Coco Ramón, y los fines de semana estoy en las transmisiones de fútbol donde relato.

-¿Solo los fines de semana relatás fútbol?
-Si… es que durante la semana tengo otros compromisos. En América estoy en Intratables y en A24 hacemos junto a Soledad Larghi el noticiero de la mañana, y así reparto mi día… arranco en A24, después la radio y a la noche Intratables, y los fines de semana relato un partido, porque la verdad es que el bichito del relator me sigue picando.

-Recuero que una vez dijiste que no se puede enseñar a relatar partidos, que eso es algo que viene con uno.
-Yo lo comparo con cantar. Si estudiás se puede a cantar mejor, pero si no te sale cantar, no cantás. Claro que estudiando se puede mejorar, y mucho, pero ser relator no se puede transmitir de una persona a otra. Es algo que lo hace un determinado grupo de gente, que te puede contar lo que pasa en un partido no solo de fútbol, de basquet o una pelea de box o una carrera de autos. Es algo más que uno incorpora dentro del periodismo. No creo que hoy un chico que quiera ser periodista deportivo piense que solo va a ser relator.

La expresión máxima del relato de los últimos años fue sin dudas Victor Hugo, y finalmente se transformó en un periodista político y de interés general.
-Vos mismo comenzaste como relator y hoy también te transformaste en un periodista de actualidad, ¿como fue esa transición?

-Cuando la programación de La Red era ciento por ciento deportiva, a la tarde estaba en el programa de Marcelo Araujo y a la noche hacía el magazine, y comenzaron a ocurrir hechos muy fuertes y significativos, como la caída del gobierno de De La Rúa, el accidente de LAPA… y Juan Carlos García Bisso que en ese momento era el director artístico me sugirió que teníamos que empezar a hablar de actualidad, no solo de fútbol, especialmente a la hora del magazine. La verdad es que por ser periodista deportivo tenía cierto prurito. Sin embargo hay muchísimos periodistas que cruzaron el cerco, como ser Néstor Ibarra, Mauro Viale, Victor Hugo, Nelson Castro, en fin… y la verdad que hoy me doy cuenta de que si bien en ese momento yo no quería hacer actualidad, estaba en un error.

¿Que le aconsejarías a un chico o una chica que quiere ser periodista deportivo?
En primer lugar que estudie periodismo, deportivo o de lo que sea, pero que se forme, porque el periodista debe estar preparado para todo. Aspirar a hacer periodismo especializado solo en algo, ya sea fútbol, economía, espectáculos o lo que sea, creo que es cerrarse demasiado. Desde que hago otras cosas además de fútbol he tenido muchísimas propuestas, y hasta me resulta mucho más divertido.

¿Vas con otra predisposición a la radio o a la TV cuando hacés fútbol o actualidad?
-Cuando voy a la radio a hacer el programa de fútbol lo disfruto mucho, porque hablo de algo que me apasiona. Jamás pensé “uy, tengo que ir a la radio a trabar”, porque la verdad es que me entretengo.
Ahora, cuando estoy en el informativo o en un programa de actualidad tal vez venga con otro chip en la cabeza, porque estoy más exigido, aunque ya estoy acostumbrado y no tengo que prepararme durante ocho horas, pero el fútbol es un entretenimiento.

Cuando Santiago del Moro dejó la conducción de Intratables, ¿te propusieron ser el conductor del programa?
-No. Siempre fui su reemplazante cuando él no estaba, pero sabiendo que él volvía. Yo siempre acepté el reemplazo sabiendo que era eso, el reemplazo temporal. Además, hay una cuestión, y es que la producción me prefiere como panelista. Trabajo en paneles desde los 18 años, en Polémica en el Fútbol, y soy muy “panelero” si se me permite el término, en el sentido que tal vez se para que lado va el programa o cuando hay que intervenir, cuando hay que cortar o cambiar la idea.

También, claramente sos la contracara de Diego Brancatelli.
-Eso se dio porque él tiene una forma de pensar que cualquiera se da cuenta de que hay muchas cosas que no son las adecuadas o que no son ciertas, y agarramos una especie de contrapunto tal vez porque los dos somos varones y podemos discutir más fuerte, o porque yo tuve más paciencia que los demás y a mi no me agotó como agotó a otros integrantes del programa, pero los paneles tienen eso, tienen que tener picante, controversias, tienen que tener lo que somos los argentinos, porque seguramente en otra parte del mundo Intratables no funcionaría, ¿por que? porque cada uno expresaría una idea y punto. En Argentina no solo queremos expresar una idea, sino que además queremos demostrar que la nuestra es la que sirve y que la otra no, y encima tratar de convencer al otro de que piense como uno.
A veces vos pensás ¿como esta persona puede pensar esto cuando hay datos, causas y pruebas que demuestran todo lo contrario? pero es que nosotros creamos nuestra propia realidad de todos los temas, y en el fútbol ni hablar! Hay gente que va a la cancha y te dice “mi equipo hoy mereció ganar 4 a 0”, y ahí es donde el periodismo deportivo -en este caso- juega un rol difícil, porque vos vas con la emoción de la gente y no con la razón.

-Fuera del aire, ¿como es tu relación con Brancatelli?
-Desde que comencé a trabajar en programas de debate, me enseñaron que esto es una actividad profesional. Si yo voy a cualquier programa y me enfrento con un compañero en una relación rota, no puedo seguir trabajando.

Sin embargo hubo muchos casos en los que eso ha ocurrido.
-Si, claro, pero entre nosotros eso no ocurre. Cuando uno de los dos, tanto él como yo empieza a perder una discusión, tal vez cae en la tentación de decir cosas que no tiene que decir, pero no hay que mezclar asuntos personales. Con Diego compartimos camarín durante mucho tiempo, guardamos el auto en la misma cochera, conozco a su familia, me invitó al cumpleaños de su hijo… mantenemos un vínculo, porque además es muy buena persona.

¿Hiciste gráfica?
-Es un medio en el que incursioné muy poco. En cierta oportunidad había una revista que se llamaba 13/20, que apuntaba al público de esas edades, y ahí hacía una columna semanal. La verdad es que me costaba muchísimo hacerla… por lo general, al periodista gráfico le cuesta un poco tal vez adaptarse al mundo de la radio o la televisión; a mi me ocurre lo contrario. Me pedían tantas líneas, tantos caracteres… o me quedaba corto, o me quedaba largo, o lo leía y no me gustaba… o tal vez no le encontraba un gancho o el título; pero ahora que estoy más grande y más sereno me gustaría escribir sobre algunos temas, pero lo nuestro siempre fue el momento, venimos a la radio, hablamos y nos vamos.

¿Donde te sentís más cómodo o te gusta más, la radio o la televisión?
-Me gustan las dos, pero tienen sus diferencias. La radio te permite que la gente sepa quien sos, como pensás, porque es un día a día de muchos años. La televisión te permite que te conozcan físicamente, te populariza mucho más.Durante el Mundial del 86 yo estaba en Canal 13 en Polémica en el Fútbol, con 18 años de edad. En ese momento, que no había cable, teníamos 65 puntos de rating. Yo había entrado al canal como un chico que recién había terminado el colegio secundario y quería ser periodista, y cuando salí me conocía todo el mundo. La televisión tiene una fuerza que a veces es muy brava, porque no todos los días te gusta que todo el mundo te reconozca, que todo el mundo te hable y te pregunte sobre esto o lo otro. Pero bueno, es un trabajo público, y hay que admitirlo y hay que entender también a la gente, pero creo que ambos medios se complementan. La tele sin radio es fría, y la radio sin tele por ahí no te populariza tanto.

-¿Cual fue el peor momento que pasaste durante tu carrera?
-La verdad es que no tuve malos momentos… tuve una carrera donde no paré nunca, donde siempre se me abrieron muchas puertas, y donde hubo mucha gente que me buscó y confió en mi. Tal vez algún momento de incertidumbre, cuando era chico, o cuando la radio no iba a ser más netamente deportiva y tenía que hacer otras cosas y te das manija, pero siempre caí bien parado. Honestamente no tengo un momento que pueda calificar como malo o dramático.

¿Y el mejor?
-Tampoco podría elegir un momento en particular como el mejor. Cuando miro hacia atrás parece que fue ayer cuando fui esa primera primera vez a canal 13, o cuando conocí a Parnisari en la cancha de Tigre y empecé a trabajar con él, que para mi en ese momento era un sueño. Y después se fueron dando distintas situaciones, como empezar a trabajar en televisión, o conducir un noticiero, o dar el salto saliendo de lo deportivo y que la gente me banque, porque puede ocurrir que al público no le gustes haciendo eso. Realmente no puedo definir un momento en particular como bueno o como malo. Creo que tuve una carrera con muchos más encuentros que desencuentros, y tuve la suerte de estar siempre con gente número uno. Trabajé con Marcelo Araujo, Fernando Niembro, Julio Ricardo, Ernesto Cherquis Bialo, Oscar Gómez Castañón, Santo Biasatti, Eduardo Feinmann, y hasta me di el lujo de hacer radio con Mirtha Legrand. Te puedo nombrar miles, y seguramente quedarán muchos sin nombrar, y de todos pude aprovechar y sacar algo bueno.

¿Que te gustaría hacer que todavía no hayas hecho?
-Tal vez en radio, me gustaría hacer un programa netamente político, o de actualidad. Por ahí hacer un programa a la hora del regreso de la tarde, más tranquilo, sin el vértigo de la primera mañana, donde podés tratar temas de actualidad, deportes, espectáculos… eso me gustaría.

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Escritor , periodista.

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