Creer y luchar. La vida y el fútbol

Creer y luchar

Será porque me crié pateando una pelota, crecí en los potreros de Sarandí, pude llegar a futbolista profesional, y porque aun de grande sigo disfrutando de este deporte, es que me la paso comparándolo con la vida.
Tal vez le pase a otros, con otro deporte. En todo aplica el creer y luchar.

La licenciada María Fernanda Iglesias tiene una frase de cabecera, “el golf es como la vida misma”. Y así imagino que a otros les pasará con determinadas disciplinas.
Aunque al jugarlo comprobaba verdades de esa frase, la principal diferencia es que el golf es un juego individual, en el cual el resultado depende en gran parte de uno mismo. No es un juego de equipo y ese es el foco por el cual yo la relaciono más con el fútbol. En boxeo, por ejemplo, el gran Ringo Bonavena, decía “cuando subis al ring, te quedas solo, hasta el banquito te sacan”, pero por mas que creamos que estamos solos, el resultado de la vida lo definen los equipos.
Nuestra familia, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, los equipos de profesionales de quien en algun momento vamos a depender (abogados, medicos, maestros etc).

Creer y luchar

Por eso veo al fútbol como referente, no me alcanzaría una página para dar ejemplos pero, en cualquier ámbito las cosas no funcionarían si no hubiese en el equipo de trabajo ese talentoso, lírico, creativo y pensador que necesita del hiperactivo y, tal vez mas torpe, pero luchador y guerrero para que lo que el primero haga se complemente con lo del segundo y así junto a un tercero que los organiza y un cuarto que ejecuta la acción final se llega a un resultado exitoso.
En un restaurante, el éxito de un gran chef puede depender del resto del equipo que hace llegar ese exquisito plato a la mesa del cliente, en la temperatura exacta, en el tiempo necesario, etc.

En las familias cuando se pueden entender y complementar los “líricos” con los “rústicos”, los vinculos sentimentales se potencian y la unión prevalece.
Defino a líricos como los creativos, soñadores y que “piensan” mas en la “cancha”, y a rústicos como los batalladores, los que nunca se rinden, y que luchan aunque de manera poco vistosa, lucen menos, pero generalmente hacen mas.
Son complementarios.
En el fútbol hace unos días, quedó demostrado una vez mas que el trabajo en equipo, como en cualquier estamento de la vida, en la mayoría de las veces da excelentes resultados.
Pandemia de por medio, y en condiciones completamente anormales, un equipo de fútbol se vio perjudicado por este ataque a la salud mundial y debió enfrentarse a una situación, en instancias definitorias, y disputar un juego con armas completamente diferentes a su rival.

No importa si este equipo fue el hoy River de Gallardo, que es un ejemplo de lograr salir adelante de situaciones casí imposibles. Lo fue Boca en algun momento en Brasil, o la Selección argentina con un gol de Palermo en una lluviosa tarde en el Monumental para clasificarnos para un mundial.
Hablo de equipo. De la vida. De hacerle frente a lo que parece imposible, y después salimos airosos.

Ante una situación similar, pero en lo deportivo, ya Gallardo el DT apodado “Napoleón”, le había pedido a sus hinchas “CREER”, y en condiciones de igualdad vencieron a su rival y el creer se convirtió en triunfar.
Para esta épica, se necesitaron varias personas, un arquero que además de no serlo, estaba desgarrado, dos jóvenes e inexpertos debutantes, y ningun suplente, un cuerpo técnico y la gente que no jugó pero tuvo fe. Todos, dejaron todo hasta el final. Así, un equipo (de fútbol) hizo historia. Como la competencia sigue, y nada es para siempre, ese grupo, que ya no será el mismo, ira cambiando y enfrentándose a mas situaciones difíciles, y deberá luchar, luchar y luchar. Creer y organizarse para salir.

Mientras esto pasaba, me tocó jugar en otro equipo. Uno de mis mejores amigos luchaba por su vida desde el ring en un hospital, los médicos nos dijeron que no habia suplentes, y que algunos jugadores estaban un poco lesionados, que era un partido muy dificil, que habia que ponerle, justamente lo que habia que reparar…. Corazón. Que teníamos que “CREER”, (como dijo el Napoleón de River). Entonces decidimos jugarlo. Líricos y rústicos, en Miami, en Argentina, en la tierra y en el cielo, y como dijo mi amigo Pablo “Bequ” Díaz, “tienen que ganar, fuerza bostero lo necesitamos para hinchar por Boca este jueves”!!.

Yo, hincha de River junto a un equipo de amigos, medicos, familiares estamos sacando adelante otro partido difícil. Mi amigo, de Boca, puso todo en la cancha, garra y corazón y salió del hospital. Todos, a pocas horas de la hazaña en el Monumental, viviamos emocionados otro partido.
Creer y luchar. La vida es un torneo, hay que seguir luchando y creyendo, debemos estar preparados, …todos los días tenemos partido.

Acerca de Oscar Posedente 337 Articles
Periodista, locutor, actor y editor de Semanario Argentino y de Radio A de Miami. Director de Diario Sur Digital.