Titanic: La historia de amor desconocida pero real

Fueron muchas las personas que se emocionaron y hasta lloraron al ver la película “Titanic”, pero resulta que hay una historia completamente distinta a la que el mundo entero conoce de este poderoso barco, del que se supone que “ni Dios podría hundir”.

Titanic: La historia de amor desconocida. Se puede conocer todo en una visita a las tres Provincias Marítimas de Canadá: Nueva Escocia, New Brunswick y Prince Edward Island. Todas ellas poseen paisajes hermosos que parecían ser sacados de una pintura, sin embargo en una de ellas (en Nueva Escocia específicamente) se encuentra El Cementario de Titanic, porque Halifax, la capital de esta región, era el puerto más cercano donde se hundió este trasatlántico, más cercano que de Nueva York y de Boston. En Halifax existen 150 cuerpos enterrados. La instrucción era llevar sólo los cuerpos que pertenecían a la primera clase. Algo que las autoridades no obedecieron y trasladaron a todos los cadáveres que encontraron, la mayoría de ellos pertenecían a la tripulación.

Posponen el rescate del radio del Titanic por la pandemia

Se sabe que en el Titanic iban a bordo 2.228 pasajeros y sólo había 16 botes salvavidas (tener más de ellos implicaba invertir más dinero y no se veían estéticamente bien). Este enorme trasatlántico zarpó una mañana del 10 de Abril de 1912 y lamentablemente se hundió en la madrugada del 15 de Abril en cuestión de 3 horas, debido a un choque con un iceberg. Cuando se pidió ayuda a Nueva York, fue la primera vez que se implementó el termino de ayuda: “S.O.S”.

Titanic: La historia de amor desconocida pero real

El llamado de auxilio lo recibió un joven de 17 años que llevaba dos días en su puesto de trabajo. Cualquier persona hubiera creído que se trataba de una broma, pero el muchacho en cuestión se lo tomó muy en serio y corrió a pedir ayuda a las autoridades pertinentes.

La segunda instrucción del capitán Edward Smith después de la llamada de S.O.S, fue cerrar los compartimientos de las personas que venían en tercera clase (casi todos inmigrantes), pues seguramente ellos pelearían contra la primera por obtener un lugar en los botes salvavidas. Así es que casi todos los pasajeros que venían en la última parte del barco, no sobrevivieron.

Pero, detrás de la historia de los pasajeros hay la historia de amor de Rose y Jack Dawson, era meramente ficticia, sacada de la mente de James Cameron. Ahora bien, más allá de lo contado en la película, sí hubo historia de amor y en este caso se trataba de una pareja que viajaba en primera clase y que además eran dueños de las tiendas departamentales Macy’s.

Se trataba de Ida e Isidor Straus, quienes cumplían 50 años de casados. El lamentable accidente ocurrió y la Sra. Straus se encontraba dentro del bote salvavidas con su trabajadora doméstica. Ella sólo miraba a su esposo en cubierta, sabiendo que probablemente se quedaría viuda.

De pronto, se levantó, le dio su abrigo de piel a su empleada y le dijo: “Usa esto, hará mucho frío esta noche” y se fue a los brazos de su esposo. Uno de los tripulantes le dijo a Ida: “Señora, ¿Qué está haciendo?, pero ella firmemente le contestó: “He estado con este hombre durante 50 años. A donde él vaya, yo voy”.

Es importante destacar que Ida Straus fue de las pocas mujeres de primera clase en hundirse en el barco. Esta historia salió a la luz gracias a su empleada quien fue que llegó sana y salva al puerto de Nueva York. Lo último que se sabe es que su hijo fue en busca de los cuerpos de sus padres, pero sólo encontró el de su papá. Se dice que fue uno de los funerales más largos hasta la fecha en la historia de la Gran Manzana.(TN)

LA

Acerca de Oscar Posedente 10285 Articles
Periodista, locutor, actor y editor de Semanario Argentino y de Radio A de Miami. Director de Diario Sur Digital.