Estados de ánimo : las claves para atenderlos y mejorarlos desde las neurociencias

¿Los estados de ánimo son lo mismo que las emociones y sentimientos?
En realidad, no, aunque tienen una relación estrecha. Si no sabes distinguirlos, o bien tu ánimo fluctúa demasiado, sigue leyendo.
Lo primero que debemos hacer, antes de entrar en tema, es entender exactamente qué es y de qué estamos hablando cuando decimos “estado de ánimo”.
El ánimo está basado en el modo en que se viven las emociones internas de una persona.

Como sabes, hay infinidad de estados de ánimos que se pueden originar por situaciones externas o ideas internas que tenemos de manera cotidiana. Es decir que se trata de una serie de emociones y de sentimientos asociados, los que, juntos, producen una determinada manifestación interior respecto a cómo se siente la persona.


Los humanos somos seres emocionales por naturaleza: todo lo que vivimos está atravesado y generado a partir de una emoción, cualquiera que sea. De allí que contar con herramientas de inteligencia emocional sea lo apropiado para lograr una vida más equilibrada y placentera.


Una de las buenas noticias es que la mayoría de las veces tenemos la posibilidad de influir tomando acción acerca de cómo nos sentimos frente a determinadas situaciones.


Por ejemplo, si se cae y se rompe una taza en nuestra cocina, podemos elegir cómo afrontaremos la situación: un camino sería enojarse; y otro, juntar los restos y seguir el día como si nada hubiera pasado. Son dos actitudes frente a la misma situación. Una que lleva a un estado de ánimo no contributivo (comúnmente llamado “negativo”) y otro contributivo (“positivo”).


¿Qué dice la neurociencia sobre los estados del ánimo?
Uno de los más interesantes descubrimientos sobre cómo podemos gestionar nuestra memoria y estado del ánimo la realizaron los científicos de Instituto de Neurociencias de Stanford.

La doctora Erica Seigneur asegura que la actividad que nos puede ayudar a ser más felices y mejorar el estado de ánimo general es el ejercicio cardiovascular.
Se ha demostrado que además de ser un buen remedio para poder mejorar nuestros estados anímicos diarios, el ejercicio cardiovascular favorece también la memoria a corto y largo plazo, evita la demencia senil, produce una mejor circulación sanguínea y en general propicia un estado más feliz.


De hecho, cuando los psicólogos tratan enfermedades graves relacionadas a trastornos del estado de ánimo, como bipolaridad o depresión, recomiendan hacer actividades al aire libre o deportes.
Sería bueno empezar por caminatas largas y prolongadas que nos permitan tomar distancia emocional de las situaciones que nos generan alteraciones en nuestras emociones internas y que además tienen grandes beneficios adicionales.


Cómo mejorar tu estado de ánimo?
Hay diferentes momentos a lo largo del día que nos pueden cambiar el estado del ánimo. Lo ideal es empezar a ejercitar una observación consciente sobre cómo nos sentimos y cómo nos queremos sentir a lo largo de un solo día. Esta mirada ayuda a identificar las emociones, a poder elegir la mejor actitud posible y a encontrar soluciones a los desafíos que se presentan.


Aquí van algunos tips que pueden ayudarte a mejorar tu ánimo:
Trabaja sin saturarte: El síndrome del burnout o del “trabajador quemado”, es una de las principales razones por las que una persona puede sentir tristeza, ira o frustración, incluso caer en la depresión. No dejes que las preocupaciones laborales te consuman y te ahoguen.

Estados de ánimo : las claves para atenderlos y mejorarlos desde las neurociencias

Separa tus emociones de tus decisiones y situaciones laborales. Trabaja las horas que necesitas y sin descuidar tu salud mental, ya que si no disfrutas de lo que haces es probable que eso te cambie el ánimo. Conecta con entornos distintos y rodéate de afecto: no postergues tu vida personal. Ante cualquier síntoma, siempre es necesario consultar con especialistas de salud mental.

Haz pausas: Para poder encarar situaciones de estrés o de ansiedad es muy importante hacer pausas. Cuando sientas que tienes mil cosas por hacer y que no llegas con el tiempo, por ejemplo, si tienes un proyecto que entregar o un tema por estudiar, es necesario hacer pausas periódicas para evitar caer en la saturación emocional y en la sensación de “no me da el tiempo”, “no estoy aprendiendo nada” o “no llego con todo esto”. Haz pausas, respira, camina, tomate un café y verás que puedes volver más renovado hacia eso que es importante para ti.

Asumir una actitud neutra: Para no caer en ansiedad es importante tener una actitud que no sea reactiva, sino más bien una actitud que debe posicionarse entre lo negativo y lo positivo, una actitud neutral que te permita mantenerte en acción, aunque observando las situaciones para elevarte por sobre los problemas.

“Neutral” no significa estar quieto e improductivo; sino más bien tomar distancia del estado de ánimo preocupante que podrías tener, para observar sin juicios lo que sucede. En esa distancia al observar vas a obtener información valiosa sobre tu estado emocional, para poder mejorarlo si lo deseas.

Hablar en confianza: Tu pareja, tu jefe de confianza o un buen amigo, pueden ayudarte a mejorar tu estado de ánimo permitiéndote expresar lo que te sucede.

El guardarse las cosas produce un estancamiento emocional interior; donde se traban y quedan anidado lo que sientes, lo que, con el tiempo, se transforma en mochilas muy pesadas para llevar encima. De allí que si hay muchas cosas no expresadas, conversaciones no mantenidas y pendientes con componentes de culpa y rencor, es altamente probable que tu estado de ánimo esté desequilibrado.

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La escucha de alguien afectuoso es sumamente útil en estos casos. No temas pedirlo y acercarte: todos lo necesitamos alguna vez.
Nuestro estado del ánimo está en cambio constante; muchas veces no nos damos cuenta de que estamos enojados hasta que alguien nos lo hace saber o que estamos frustrados hasta no ver las consecuencias, como sucede por ejemplo con el síndrome del burnout.


La idea de gestionar nuestras emociones no es nueva, aunque cuando aprendemos a hacerlo, es una de las mejores formas de poder tener un estado de ánimo balanceado, enérgico y proactivo frente a todo lo que el mundo nos presenta.
La invitación es a que empieces a trabajar en tus emociones aplicando esa inteligencia que todos tenemos,  y muy pronto empezarás a ver el impacto sobre tus estados de ánimo. 

Daniel Colombo es
Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, profesionales y equipos; mentor y comunicador profesional; conferencista internacional; autor de 31 libros.
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Daniel Colombo es un reconocido coach y comunicador profesional. Escritor. Especialista en motivación y liderazgo.