Referéndum en Cataluña: Barcelona busca recuperar algo de calma mientras la política hierve

Junts pel Sí y la CUP piden que este lunes se declare "la independencia y la república". Hasta entonces, la ciudad tendrá tregua para volver a la vida cotidiana.

Barcelona amaneció hoy como si nada hubiera pasado. Las manifestaciones que durante la huelga de ayer reunieron a 700.000 personas no han dejado secuelas en la ciudad que vuelve a la vida cotidiana en calma.

La tensión no cede, sin embargo, en el campo político, donde Junts pel Sí y la CUP pidieron al Parlament catalán la comparecencia del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el lunes que viene para “proclamar la independencia y la república catalana”, según dijo la diputada de la CUP Mireia Boya.

Las declaraciones que ayer hizo Puigdemont -que la independencia “es cuestión de días”– han inquietado tanto a soberanistas como a aquellos sectores que se oponen a la separación de España.

El Parlamento europeo debatía esta mañana sobre la situación en Cataluña mientras la Mesa y la junta de portavoces del Parlament catalán acordaban hoy la fecha y la orden del día del próximo pleno.

“Aunque haya detenciones e inhabilitaciones, no pararán el pleno”, dijo Boya. “Estamos preparados por si se da el caso”, agregó y exhortó a los ciudadanos para que haya “movilización y más movilización, masiva y autorganizada”.

Preocupados, el secretario general del Parlament, Xavier Muro, y el letrado mayor, Antoni Bayona, enviaron hoy a la Mesa de la cámara catalana un escrito en el que advierten a sus miembros que deben “impedir o paralizar” iniciativas como la de celebrar un pleno para declarar la independencia. La Mesa del Parlament, por su parte, rechazó las peticiones de reconsideración de la oposición para evitar la convocatoria del pleno del lunes.

La inminente declaración independentista de Puigdemont incentiva el desafío intrépido de concretar el sueño catalán de la república propia al mismo tiempo que refuerza la munición del gobierno y de la corona española que se amparan en la suspensión que el Tribunal Constitucional hizo de la ley de referéndum que la Generalitat igual llevó adelante con cuestionada legitimidad.

De hecho, la ley del referéndum que Cataluña, haciendo oídos sordos al gobierno español considera válida, establece la declaración de independencia 48 horas después de la proclamación de los resultados del referéndum del 1 de octubre, que se anunciarían formalmente hoy o mañana. Hasta ahora, la Generalitat habla de 2.262.424 votos, de los cuales el “sí” a la independencia de Cataluña alcanzó el 90 % frente a un 7,8 % de votos en contra.

El patio de la sede de la Facultad de Filología, centro y caldo de cultivo de las marchas que los universitarios viene organizando desde el viernes pasado, hoy está limpio de pancartas. Y aunque no se habla de otra cosa más que de cuándo se podría declarar la independencia, los claustros volvieron a la voz baja y la vida académica.

“Por fin se aplacó todo y la calma vuelve a las calles. Estos días han sido tremendos. Con las movilizaciones tan masivas hemos estado vacíos casi todos los días. Los turistas no han salido de los hoteles”, dice un camarero de Piscolabis, uno de los restaurantes de la Rambla de Cataluña.

 

GG

 

Acerca de Oscar Posedente 4594 Articles
Periodista, locutor, actor y editor de Semanario Argentino y de Radio A de Miami. Director de Diario Sur Digital.

Sea el primero en comentar

Deje su respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*