Menopausia

Por el Dr. Guillermo Capuya / M.N.65404

Es un período más en la vida, suele producirse entre los 45 y 55 años. La edad promedio en la Argentina es 52,7 años y en EEUU 51, aunque puede comenzar en edades más tempranas. Si lo hace antes de los 40 se conoce como menopausia precoz.
NO es una una enfermedad, es un proceso biológico y natural, que muchas veces empieza a manifestarse muchos años antes de dejar de menstruar.

Menopausia

Comprende tres fases:
Premenopausia o etapa reproductiva: Es el periodo reproductivo anterior a la menopausia
Perimenopausia o período de transición: Es el tiempo anterior a la menopausia, cuando comienzan los eventos endocrinológicos, biológicos y clínicos
Menopausia o postmenopausia: Es el periodo que se extiende desde la última menstruación en adelante, independientemente de si la menopausia fue inducida o espontánea.
Los cambios que aparecen más frecuentemente son:
Menstruaciones irregulares: se pueden espaciar, ser más seguidas, con mayor o menor sangrado, hasta que desaparecen.


Sofocos o “calores” : aparecen súbitamente en la cara, la cabeza, el cuello y el cuerpo y desaparacen en minutos. Lo presentan el 90% de las mujeres.
Sequedad vaginal: esto puede provocar dolor e irritación antes, durante o posterior al coito
Cambios emocionales: Es frecuente que las mujeres enfrenten, altas y bajas emocionales. Son comunes la irritación y las ganas de llorar sin razón aparente. Si los signos y síntomas son parte de una depresión persistente, lo más recomendable será consultar a un profesional
Es muy importante el apoyo y contención familiar en esta etapa de la vida.
Sudoración nocturna: se pueden mojar las sábanas de sudor
Baja de fertilidad.


Aumento de peso: Puede producirse sin aumento de ingesta ni cese en la actividad física, si la hubiese. La grasa se redistribuye. Se acumula más en la zona central como nos pasa a los hombres.
La grasa corporal, que a los 20 años es del 26 %, sube al 33 % a los 40 años y al 38 % a los 50 años. La falta de actividad física acelera este proceso.
Estos fenómenos se pueden ver reflejados en la balanza, o no, y frente al espejo.
Pérdida de masa ósea: La falta de estrógeno puede resultar en una pérdida del 1% anual de densidad ósea mineral lo cual puede provocar mayor fragilidad en huesos
Debilidad de uñas y fragilidad del pelo


Deseo sexual
Los cambios hormonales, en sí mismo, no justifican una pérdida brusca y significativa de actividad sexual, pero si pueden influir negativamente en el deseo. Debe haber una readaptación que puede ser incluso una mejoría de la vida sexual. La disminución de la líbido puede deberse a una disminución de la sensibilidad en la zona genital Esto se puede mejorar significativamente con la autoestimulación, humectación de la vagina, masaje vaginal manual y con dispositivos.
Nada debería impedir el placer sexual total. La respuesta sexual está afectada más por factores afectivos y cognitivos: fantasías, valoración de la relación, grado de intimidad, pasión sexual, entre otras.
La fase de excitación puede ser más lenta.
Otros:
Dolores de cabeza • Palpitaciones
Trastornos del sueño • Calambres
Escalofríos • Pérdida de volumen mamario • Cansancio • Fatiga •
Falta de concentración • Pesadez •
Tensión muscular.
Todos estos cambios tienen que ver principalmente a la variabilidad hormonal de los estrógenos, que no es gradual y progresiva, sino que suben y bajan en este período, hasta estabilizarse en la postmenopausia.


Cuáles son las causas?
Descenso natural de las hormonas reproductivas: cercano a los 40 años los ovarios comienzan a producir menor cantidad de estrógenos y progesterona
Cirugía para extirpar los ovarios (ooforectomía) : produce una inmediata menopausia y súbito comienzo de síntomas. En cirugías en la que se extrae el útero y no se sacan los ovarios, no hay menstruación pero se siguen produciendo estrógenos y progesterona.
Insuficiencia ovárica primaria: Suele ocurrir por factores genéticos o enfermedades autoinmunes. Muchas veces se desconoce la causa. El 1% de las mujeres menores de 40 años tiene menopausia precoz
Quimio y radioterapia: Estas terapias pueden producir de manera temporaria o permanente el cese de la función ovárica.


Complicaciones
Enfermedades cardiovasculares:

El descenso de los estrógenos aumenta el riesgo cardiovascular, siendo estas las principales causa de muerte tanto en hombre como mujeres a nivel global. Es importante una dieta saludable, ejercicio físico, mantener un peso acorde a su altura, controlar los demás factores de riesgo (colesterol, no fumar, exceso de bebidas alcohólicas, control glucémico, etc.)
Osteoporosis:
No presenta síntomas. Enemigo silencioso. El 30% de las mujeres sufrirá una fractura después de los 50 años. Una primera fractura es predictor de nuevas fracturas. Para prevenir se recomienda ingesta de calcio y proteínas, niveles adecuados de vitamina D (importancia de exposición al sol durante 15 minutos), no fumar ni consumo de alcohol en exceso y ejercicios para lograr mayor masa muscular y que mantenga firme el equilibrio. Para detectarla es suficiente una densitometría ósea.
En Argentina se producen entre hombres y mujeres unas 90 fracturas de cadera al año, una cada 16 minutos.
Incontinencia de orina:
Se puede perder cierta elasticidad en los tejidos de la vagina y de la uretra pierden elasticidad.
Se pueden fortalecer los músculos del piso pelviano con ejercicios de Kegel y el uso de estrógeno vaginal tópico pueden ayudar a aliviar los síntomas de incontinencia.


Recomendaciones
No se requiere tratamiento médico, excepto cuando hay signos y síntomas que alteren la calidad de vida.
Terapia de sustitución hormonal
La terapia de sustitución hormonal está disponible de varias formas. Los principales son: estrógenos, progesterona o progestinas y a veces testosterona.
Se suministran dosis bajas de uno o más estrógenos, y a menudo también se suministra progesterona o un análogo químico llamado progestina.
Se pueden administrar en forma de comprimidos, cremas, parches transdérmicos, pastillas, dispositivos intrauterinos (DIU), anillos vaginales e inyectables. A veces se añade un andrógeno, generalmente testosterona para tratar el deseo sexual disminuído.
Estas terapias se suministran a veces como suplemento durante un período corto a partir de la aparición de síntomas de menopausia. Las mujeres más jóvenes con fallo ovárico prematuro u menopausia quirúrgica pueden usar esta terapia durante muchos años, hasta la edad en que hubiese llegado la menopausia de modo natural.
Tratamientos prolongados con estrógenos y medroxiprogesteterona, pueden tener una mayor incidencia de cáncer de mama, ataques cardíacos y derrames cerebrales.
Las publicaciones en la Journal of the American Medical Association recomendó que las mujeres con menopausia natural (no las de menopausia quirúrgica) deberían tomar la dosis más baja viable de TRH durante el tiempo más corto posible para evitar los riesgos. Siempre se debe consultar con el profesional médico antes de iniciar cualquier tratamiento.


Antidepresivos
Ciertos tipos de antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina) pueden disminuir los sofocos de la menopausia en mujeres sin depresión. Un antidepresivo en dosis bajas para controlar los sofocos puede ser útil para las mujeres que no pueden tomar estrógeno por razones de salud o que lo necesitan para un trastorno del estado de ánimo.


Estrógeno vaginal
El tratamiento consiste en colocar una dosis baja de estrógeno directamente en la vagina, en forma de cremas, anillo vaginal o comprimidos, lo que ayuda a reconstruir el revestimiento vaginal y estimular la lubricación.
El estrógeno vaginal es un tratamiento localizado, si bien algo de estrógeno llega al torrente sanguíneo, parece ser menos que el que llega con las TRH ( Terapias de reemplazo o sustitución hormonal) Si ninguna alternativa provee alivio, el estrógeno vaginal puede ser una opción viable.


Gabapentina
Aprobada para el tratamiento de convulsiones, también se ha demostrado que reduce los sofocos. Limitado para aquellas mujeres que tienen contraindicado el uso de estrógenos y paras quienes tienen sofocos nocturnos.


Fitoestrógenos
Los fitoestrógenos, como los que contienen las isoflavonas de soja, reducen la frecuencia de los sofocos característicos de la menopausia sin efectos secundarios apreciables,
Recomendaciones no medicamentosas para bajar de peso
• Ingerir alimentos que contengan fitoestrógenos: esenciales para mantener las concentraciones de estrógenos en niveles similares a los que se presentan antes de la menopausia. Como hinojo, linaza, brotes de alfalfa, entre otros. Sin embargo, aún no existen suficientes ensayos clínicos que demuestren la eficacia de tales tratamientos, pero se ha visto en muchas mujeres grandes mejoras.
• El cuidado de las funciones del hígado, riñones y sistema linfático para eliminar toxinas acumuladas.
• Una alimentación más consciente antiinflamatoria y más saludable y la práctica de ejercicio
• Incrementar el consumo de proteína, por lo menos, 1,2 g por kilo de peso al día. Proteínas de alto valor biológico de huevos, lácteos o de pescados, por ejemplo
• Aumentar el consumo de frutas y verduras bajas en fructosas.
• Evitar las grasas trans y azúcares o refinados.
• Incrementar el consumo de agua.
• Aumentar el consumo de alimentos ricos en omega 3.
• Mantener la microbiota saludable con alimentos fermentados y fibra.

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Acerca de Dr. GUILLERMO CAPUYA 3 Articles
El Dr. Guillermo Capuya es médico, diplomado en comunicación médica y científica. Para más informes pueden seguirlo en Instagram @doctorcapuya